“Luzcerín El Amigo de Las Estrellas” #2


El segundo de los cuentos de la serie: “Los Orígenes de Luzcerín”

 

                                                             


                                                            

Un día, Luzcerín observaba al planeta Tierra a través de una de las ventanas de la nave que viaja por el sector del sol amarillo oculta en el rabo de un cometa. Mientras miraba a ese planeta hermoso cubierto en su mayoría de aguas azules y de bosques, montañas y valles, pensaba en su planeta SOLDEAMOR y en todo lo que perdió a causa de los malvados GASTONES.

Luzcerín estaba triste, pero por lo menos estaba muy lejos de aquellos GASTONES malvados…Y por lo menos, el su hermanita menor, su padre, su madre y sus abuelitos lograron escapar de aquella terrible explosión que destruyó su precioso planeta color violeta.

                                                              



Luzcerín contemplaba a la tierra con nostalgia, cuando escuchó un ruido horrible que venía del espacio exterior…Se acercó a la ventana un poco más para poder ver mejor. ¡Lo que vio lo lleno de espanto! ¡Eran las naves de los GASTONES que se acercaban y comenzaban a descender a la Tierra! Por suerte los GASTONES no alcanzaron ver la nave AMORIN que hábilmente el padre de Luzcerín ocultaba en el rabo de aquel cometa.

                                                                 



Luzcerín estaba histérico, de un salto corrió adonde su madre y le dijo, “¡Mamá, mamá, tenemos que hacer algo! ¡Los GASTONES de seguro engañaran a los humanos y destruirán ese hermoso planeta llamado Tierra! ¡Tenemos que detenerlos!” La madre de Luzcerín lo miro con tristeza y le dijo, “Ay mi adorado amiguito galáctico, ¿Qué podemos hacer nosotros? Somos muy pocos…además, es responsabilidad de los humanos salvar su propio planeta…no podemos interferir con otras civilizaciones galacticas.

Luzcerín no la dejo ni terminar, corrió adonde su padre que como siempre estaba navegando y atendiendo aquellos controles complicados de la nave…Le dijo, “¡Papá, tenemos que detener a los GASTONES!...¡Van a engañar a los humanos y a destruir ese hermoso planeta azul!”…Su padre sin levantar la mirada le dijo, “Claro hijo, habla con tu mamá.”

                                                         


Luzcerín sabía que debía hacer algo, los adultos no le estaban haciendo caso. Como los niños nunca deben hacer nada ni tomar decisiones sin hablar con sus padres o con algún adulto guardián, Luzcerín tuvo una brillante idea, ¡iría a hablar con la abuela!

Fue corriendo a la habitación de la abuela, la encontró sentada en su sillón favorito viendo un programa grabado de música que se llamaba Noche de Galaxias. Al verla, Luzcerín le dijo, “¡Bendición abuela, tienes que ayudarme a detener a los GASTONES, van a destruir al planeta Tierra!”…en esos momentos el abuelo entraba al cuarto y lo alcanzó escucharlo todo.

Fue entonces, que la abuela y el abuelo decidieron decirle a Lucerín el gran secreto.                                                           

                                                         


La abuela abrazó a Luzcerín y le dijo, “Mi adorado nietecito, eres tan valiente…solo quiero que entiendas, que los adultos, o sea, tu madre y tu padre no te hicieron caso, porque nosotros los adultos no podemos detener a los GASTONES. Solamente los niños pueden detener a los GASTONES…Sí Luzcerín, el futuro del universo entero está en las manos de los niños, ¡pues son ustedes el futuro mismo!”

Luzcerín lloraba, no entendía, no encontraba que hacer…solo sabía que debía hacer algo. Fue entonces que el abuelo se acercó cargando una caja amarilla con diseños y estrellas azules. Le dijo, “Luzcerín, hay algo que puedes hacer, y nosotros te vamos a ayudar…no te preocupes, tu abuela y yo hablaremos con tus padres antes de que hagas lo que tienes que hacer, pero antes, presta atención.”                                                                                                                                                            

Luzcerín se secó las lágrimas y vio que el abuelo abrió aquella caja amarilla.

Dentro de la caja vió:                                                      

·         Un paquete de caramelos.

·         Un caracol.

·         Un cinturón plateado.

·         y … Un reloj.


                                                           


Luzcerín seguía sin entender, pero el abuelo con una carcajada jocosa, levantó a Luzcerín y lo sentó a su lado, entonces, con una voz muy dulce le dijo, “Luzcerín, estas cosas eran de mi padre…Yo pensaba que nunca más las tendríamos que usar, pero ya veo que me equivoqué. Presta atención, se que quieres descender a la Tierra a detener a los GASTONES, así que vas a necesitar ayuda…estas cosas te darán una ventaja.

 

Primero, estos caramelos son mágicos…cada vez que te comas uno, podrás respirar debajo del agua por una hora…luego tendrás que salir a la superficie o comerte otro.

Lo segundo es el caracol, con el podrás comunicarte con nosotros aquí en la nave, hablar con cualquier niño en cualquier idioma y hasta comunicarte con los animales.

Tercero el cinturón plateado…era el favorito de mi padre…con el puedes hacerte invisible..Oh, y si tocas a un niño, también lo puedes hacer invisible contigo…solo debes apretar la estrella azul.

Por último tenemos el reloj…con el puedes congelar el tiempo por 5 minutos…si estas en peligro, ¡congela el tiempo y escapa lo más rápido que puedas!”                                        

En esos momentos, la abuela de Luzcerín llegaba con los padres de Luzcerín…Luzcerín estaba tan anonadado, que ni se dió cuenta que la abuela había salido de la habitación  a buscar a sus padres…O sea, ya la abuela le había contado todo a los padres de Luzcerín, asi que ya estaban informados de lo que Luzcerín quería hacer…La madre de Luzcerín se le acercó y le dijo, “Hijito, ten cuidado en la Tierra…hay gente mala…aléjate de las drogas y de los engaños de los GASTONES…y nunca trates de confiar ni de recibir golosinas de gente extraña. Si nos necesitas, llámanos con tu caracol mágico y te vamos a recoger. Otra cosa, pídele a los niños del planeta Tierra que te ayuden a vencer a los GASTONES con el poder del amor…solo ellos pueden hacerlo…Solo ellos pueden salvar a la Tierra.”




Ya Luzcerín estaba decidido, así que comenzó a abrazarlos a todos, a su madre, padre, abuela, abuelo, hermana…hasta el gato con alas recibió un abrazo…Luego, Luzcerín agarró la caja de objetos mágicos, se subió a su mini nave, le tiro un beso a sus padres, apretó uno de los controles y en un rayo de Luz, comenzó a descender hacia al planeta Tierra.

                                                                                    


“Esta Historia Continuará”   

 

 

                                       Autor: “ EL AMORÍN ”

                                                   Ilustrador: Hiram Morales

 



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